....


Pulsar sobre la imagen o sobre los enlaces si se desea más información.




jueves, 29 de julio de 2010

Ecos del Nacional Sub 20 2010 [10]

Hace algunos años, en una liquidación de material de ajedrez, compramos el libro "Analyse to Win: Visualising Victory" (1997) del MI Byron Jacobs, actualmente director editorial de la prestigiosa Everyman Chess.

En su Introduction, Jacobs discute varios aspectos del medio juego que podrían ser conocidos para algunos, pero que no siempre los tenemos presentes. El autor inicia su obra así:

«¿Por qué un buen jugador vence a un jugador más débil?

Por supuesto, hay muchas razones posibles:

a conocimiento de una celada en la apertura,
a una mejor comprensión de un tema de medio juego,
a mayor agudeza táctica,
a uso más sensato del reloj,
a mejor concentración,
a mayor determinación,
a eliminación de errores garrafales (blunders),
a etc, etc.»

Jacobs agrega: «Sin embargo, sugeriría que hay un elemento importante para ganar al ajedrez que ha sido poco discutido en los artículos de las revistas o de los libros. Este elemento es la habilidad para reconocer los momentos claves en la partida, y para encontrar la mejor continuación.

Muchos jugadores son capaces de construir posiciones promisorias mediante un buen juego estratégico. En algún momento se presenta luego la oportunidad de convertir la posición promisoria en una posición buena o ganadora. Los jugadores fuertes usualmente reconocerán este momento y aprovecharán la coyuntura favorable. Los jugadores no tan buenos harán caso omiso de este momento clave y dejarán escapar esta chance. Podrán retener una pequeña ventaja, pero se habrá perdido la oportunidad para ampliar la ventaja.

Eugenio Bareev resume muy bien este punto en su contribución al libro Positional Play de Dvoretsky y Yusupov (p. 244): "En las partidas hay momentos claves en los cuales mucho está en juego. Puedes hallar el plan correcto y hacerte de la iniciativa, o bien fallar en resolver los problemas para descubrir que estás siendo pisoteado."

Quizá el "estás siendo pisoteado" sea una exageración, pero reconocer los momentos claves o críticos y actuar en consecuencia es un concepto fundamental para mejorar el juego.

El detectar esas oportunidades es difícil, puesto que no hay un indicador obvio de que algo deba encontrarse. No hay una consigna que señale "Las Blancas juegan y ganan" o "¿Puede encontrar un recurso salvador?".

Existen muchos autores que se concentran en proponer ejercicios de hallar tales combinaciones ganadoras ... Uno sabe que hay algo en la posición y que es probable que se esconda una combinación llamativa...

Tales combinaciones bien definidas aflorarán ocasionalmente en las partidas, pero no demasiado a menudo. Quizás ellas pueden definir el 5% de los juegos, pero desafortunadamente no surgen en el otro 95%. En este 95%, la mayor parte del ajedrez competitivo, el resultado se decide más usualmente cuando un jugador detecta una pequeña fineza que cuando se realiza una combinación con sacrificio de mate.»

Consideremos la siguiente posición de la tercera ronda:

Diagrama 013: Rodrigo Ibáñez Iglesias (2038) - Camila Colombo (2183)


Juegan las Blancas

En las jugadas previas se han realizado importantes cambios de piezas menores. Este es un momento crítico de la partida, en el cual hay mucho en juego.

En su libro "El método en ajedrez", el prestigioso entrenador GM Iossif Dorfman establece tres tipos de situaciones a tener presentes en la identificación de posiciones críticas. En ellas es imprescindible tomar una decisión debido a:

1) Un eventual intercambio de piezas;

2) Una posible modificación en la estructura de peones;

3) Una serie de jugadas forzadas. Aquí no se deben considerar de la misma forma los movimientos forzados y los que forman parte de una combinación.

Ahora bien: El diagrama ilustra un momento crítico de la partida. Se debe hallar el plan más eficiente para conquistar y mantener encendida la llama de la iniciativa.

Rodrigo ensayó

15.g3?

con la intención de cambiar las Damas tras

15...Ad6 16.Ch4 Dxd1 17.Taxd1

en secuencia forzada de cambio de piezas, que no rindió grandes dividendos. Pues, como ocurrió en la partida, luego de

17...g6 18.Te6 Thf8 19.Tde1 Td7

no era claro que las Blancas comandaran la partida.

Las Blancas no valoraron adecuadamente las ventajas y desventajas (fortalezas y debilidades) del cambio de damas con vistas al mejor aprovechamiento de la columna abierta.

Una evaluación correcta de la posición le hubiese llevado a encontrar que la jugada

15.b5!

era mucho más molesta para los intereses del Negro. Veamos:

15...Ca5 (15...Cb8? 16.Da4+-) 16.Te7. Y, ahora:

(a) 16...Td7? 17.h3! Dh5 18.Txd7+- Si 18...Rxd7 sigue 19.Ce5+, ganando la Dama;

(b) 16...g6 17.h3! Dh5 18.De2! (dominando la columna), con la idea de 18...Td7 19.Txd7 Rxd7 20.Te1+-, seguido de 21.De6+-, dadas las debilidades en 'f6' y 'd5';

(c) 16...The8 17.h3! Dh5 18.Txg7 (debilidad en 'h6') y la posición negra es muy difícil de jugar;

(d) 16...Rb8 17.h3! Dh5 18.De2 The8 19.Te1+- Las Negras están prácticamente en Zugzwang.

5 comentarios:

Martín Marotta dijo...

En algún lado leí que la diferencia entre un gran maestro y un jugador fuerte, es que el primero cambiándote dos piezas chicas ya sabe cómo ganarte.

Daniel dijo...

Que opinion tienen sobre el libro de Dorfman que se menciona en la cronica?

He leido criticas bien opuestas sobre el merito de ese trabajo.

Francisco Alvarez dijo...

Si no tiene problemas con el ingles, puede leer la critica de John Watson al libro de Dorfman en

jw_method_in_chess

Saludos desde Ecuador.

Julio González Cabillón dijo...

Hola Martín:

Hace un tiempo había publicado, en uno de nuestros blogs privados, la siguiente entrada:

Kotov y "el cambio de piezas"

«Invité a Emilio Viera a que se incorporase a este nuevo blog, y mientras le enviaba la invitación, me comentó lo siguiente por msn:

"Este es un tema importante. Kótov cuenta que ganó un torneo en base al cambio de piezas, sabiendo ¡qué piezas cambiar! Es una anédocta que está en Piense como un GM. Es algo así: Kótov y otro GM, no me acuerdo cuál, fueron a un torneo importante, y su entrenador les dijo: "Cambien las damas y alguna otra pieza menor", ya que los demás rivales eran buenos tácticos, pero el cambio de piezas no cualquiera sabía cómo hacerlo, y en ese tema ellos les llevaban clara ventaja a los demás."

Emilio recordaba la anécdota perfectamente. La estuve rastreando y realicé una traducción de la versión inglesa como sigue:

«En 1950 Smyslov y yo fuimos a Venecia a jugar allí en el torneo internacional. Nos acompañaba el experimentado maestro Makogonov, y nunca olvidaré el consejo que nos dio antes del juego: "No traten de complicar. ¿Por qué habrían de hacerlo? Cambien las Damas y dejen una Torre y dos o tres piezas menores en el tablero. Entonces, estarán seguros de ganar. Hay pocos jugadores modernos que saben qué piezas cambiar y cuáles dejar en el tablero. Ellos entienden de táctica, pero en el paso al final ustedes terminan siendo superiores.»

¿Qué piezas cambiar y cuáles dejar? Hay un problema muy importante en el final, cuya solución depende tanto de la habilidad de un jugador como de su conocimiento de los innumerables tipos de finales de piezas menores que se pueden presentar hacia el final de la partida.

¿Cuándo un Alfil es más fuerte que un Caballo y cuándo es a la inversa?

¿Cuándo es mejor tener Torres con Caballos en el final y cuándo es mejor cambiar las torres y dejar los caballos solamente?

Las respuestas a estas preguntas y a otros problemas similares están dadas por la práctica y por profundos análisis del cuerpo entero del conocimiento del final que llega hasta nosotros por los mejores practicantes de finales.»

Casualmente, más temprano en la tarde, Martín Marotta nos comentaba telefónicamente una anécdota algo similar con respecto a los GMs y el cambio de piezas, pero él no recordaba la fuente con precisión.

Martín... ¿sería esta, quizá, la anécdota que estabas tratando de recordar?

Referencia: Kotov, Alexander - Think Like a Grandmaster (Translated from the Russian by Bernard Cafferty), London: Batsford Ltd, 1971 (pp. 158-159). También existe traducción del inglés al español: Piense como un Gran Maestro, Madrid: Editorial Ricardo Aguilera, Primera edición, 1974.»

Un abrazo, Julio

Martín Marotta dijo...

La anécdota es esa!!

Seguramente la leí en ambos lados.

Publicar un comentario